Quinta da Regaleira es la finca romántica de principios del siglo XX construida entre 1904 y 1910 en el valle bajo Sintra por el arquitecto italiano Luigi Manini para el millonario luso-brasileño António Augusto Carvalho Monteiro. Apodado «Monteiro dos Milhões» — Monteiro de los Millones —, Carvalho Monteiro amasó su fortuna con el café y las piedras preciosas brasileñas, y luego dedicó una década a transformar una modesta finca del siglo XVII en un teatro esotérico de símbolos.
El palacio en sí es el punto de entrada, pero la fama del lugar reside en lo que yace bajo tierra: el Pozo de Iniciación, una torre invertida de 27 metros de profundidad con una escalera de caracol de nueve rellanos y 135 escalones, nunca usado para agua — construido como descenso ceremonial. En el fondo, una rosa de los vientos con la cruz templaria y el escudo de Carvalho Monteiro. El pozo conecta con una red de túneles subterráneos que serpentea entre grutas, cascadas y el Pozo Inacabado, más pequeño, para emerger en la Gruta de Leda y los lagos artificiales de la finca.
La iconografía es deliberada y densa: masonería, Caballeros Templarios, rosacrucismo, alquimia y la Divina Comedia de Dante son legibles en la arquitectura para quien sabe mirar. La UNESCO inscribió Regaleira, junto con el Palacio da Pena y los demás monumentos de Sintra, como Paisaje Cultural de Sintra en 1995 — el primer paisaje cultural europeo jamás declarado.